¡Cuidado con los excesos, en este fin de año!

Los jóvenes están expuestos a toda clase de abusos con la comida y el alcohol en época decembrina. Conozca algunas pautas para controlar la situación

Llegó la época de comer, bailar y compartir en familia. Claro, todo a su medida es muy sano, pero en ocasiones superamos los límites y nos excedemos. Los jóvenes no están exentos de esto y menos en época decembrina, cuando comer y beber demasiado es muy común.

Entre los principales excesos a los que se enfrentan los chicos, generalmente, son el alto consumo de alimentos ricos en calorías, puesto que se acostumbra a comer en familia, de manera no moderada y a deshoras, lo que incrementa la presentación de algunas enfermedades.

En relación con el alcohol, comenta el doctor Michael Chaparro, psicólogo del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt, culturalmente se asocia las festividades decembrinas con el alto consumo de dicho elemento “y más si ha sido testigo directo de estos patrones de comportamiento en su familia o en su contexto social. De acuerdo la edad, se puede hablar de presión social por parte de pares, en relación al consumo social de alcohol para ser aceptados dentro de dichos grupos sociales, facilitando la aparición de factores de riesgo que pueden estar asociados al consumo de alcohol durante la adolescencia y la adultez temprana”, señala.

Prevenir los excesos

Es importante prevenir los excesos desde esta época de la vida para favorecer el desarrollo de estrategias de afrontamiento y la resiliencia del individuo.

Las estrategias de afrontamiento, dice el especialista, son un conjunto de recursos cognitivos y comportamentales, los cuales van encaminados a la solución de problemas, regulación emocional y el autocontrol de la conducta del individuo. “En personas que presentan dificultades en dichas estrategias se observan patrones de conductas asociados a la impulsividad, ansiedad y a las diferentes fluctuaciones del estado del ánimo”, explica.

Mientras que la resiliencia, agrega, se refiere a la habilidad que poseen las personas para superar los diferentes eventos negativos (pérdida de un ser querido, accidente, entre otros) que puedan suceder a lo largo de su vida, los cuales están influenciados por el tipo de crianza que tienen, así como su contexto social y familiar. “Teniendo en cuenta lo anterior, es importante prevenir el desarrollo de dichos excesos, no solamente en épocas navideñas, sino a lo largo de la vida”, enfatiza el doctor.

Tenga en cuenta

Para controlar esta situación, en las que los jóvenes pueden excederse en el consumo de alimentos y licores, el experto aconseja:

  • Consultar con nutricionista y, de acuerdo a la edad y las necesidades propias, determinar el tipo de dieta que el requiere.
  • Evitar el consumo de licor en presencia de niños y adolescentes; recordar que el padre es un modelo para sus hijos. Si alguno de los padres lo llegase a realizar, este debe tener en cuenta consumo moderado de alcohol.
  • Realizar seguimiento y supervisión de los espacios y personas con que se relaciona el joven.
  • Es importante consultar cuando en el joven se presenten cambios de conducta inesperados en los que presenta perdida de hábitos, necesidad de consumo de estos productos en momentos y cantidades inoportunas.
  • Es el núcleo familiar y los cuidadores quienes son los agentes formadores y permiten que los hábitos saludables se consoliden: el padre o cuidador es quien muestra con su conducta cómo se puede disfrutar de los alimentos y el licor, teniendo claro un límite para cada uno.
  • Fortalecer relación padres e hijos estableciendo canales de comunicación bidireccional, donde se le informe las posibles consecuencias del consumo de alcohol (bien sean orgánicas o sociales) al niño o adolescente.